El diafragma y la velocidad son los dos más importantes controles de una cámara. Juntos determinan la exposición de una fotografía; el diafragma, controla la cantidad de luz admitida y, la velocidad, controla la cantidad de tiempo que esa luz es admitida.
Adicionalmente a la exposición, la apertura del diafragma y la velocidad también afectan la manera en que son grabadas las fotografías. El tamaño del diafragma afecta a la profundidad de campo; la velocidad controla la manera que se graban los movimientos del sujeto u objeto.
El control del diafragma está posicionado en el tambor giratorio de la lente. La serie de números f se muestran en una escala universal, pero el rango varia de acuerdo al tipo de lente. Algunos lentes incluyen pasos intermedios, que duplican la luz admitida.
El diafragma tiene hojas traslapadas que se abren en mayor o menor medida. Una abertura grande deja pasar más luz, una abertura pequeña deja pasar menos cantidad de luz; para una exposición correcta se tendría que aumentar el tiempo de exposición (velocidad de obturación) y evitar fotos borrosas. Cuando se fotografía un objeto o sujeto muy iluminado, se deberá usar un diámetro de abertura menor (a partir de 8), y si existe poca luz, se utilizará una abertura grande (como 2.8 ó 4). De esta forma el CCD de la cámara digital recibe la cantidad de luz necesaria para una fotografía bien expuesta.
El control del diafragma está posicionado en el tambor giratorio de la lente. La serie de números f se muestran en una escala universal, pero el rango varia de acuerdo al tipo de lente. Algunos lentes incluyen pasos intermedios, que duplican la luz admitida.
El diafragma tiene hojas traslapadas que se abren en mayor o menor medida. Una abertura grande deja pasar más luz, una abertura pequeña deja pasar menos cantidad de luz; para una exposición correcta se tendría que aumentar el tiempo de exposición (velocidad de obturación) y evitar fotos borrosas. Cuando se fotografía un objeto o sujeto muy iluminado, se deberá usar un diámetro de abertura menor (a partir de 8), y si existe poca luz, se utilizará una abertura grande (como 2.8 ó 4). De esta forma el CCD de la cámara digital recibe la cantidad de luz necesaria para una fotografía bien expuesta.
